¿Cómo quitarle el chupete a nuestros niños?

Hola mami, hoy nos adentramos en el cruel y desesperante (para algunos padres por supuesto) mundo de quitarle el chupete a nuestros peques.

Os cuento un poco mi experiencia, yo tengo dos peques, el mayor estaba enganchadísimo al chupete así que para poder quitárselo nos contaron de que si no se lo daba a alguien y viera cuando se lo llevaba lo íbamos a tener un poco complicado de que se olvidara de su “tete” con él le decía, así que tuvimos una gran idea. En navidad, cuando le mandamos la carta a Papá Noel para decirle lo que el niño quería que le trajera le propusimos si podía pasarse por casa y recoger un regalito que tenía el niño para él.

Al peque le dijimos que ese año Papá Noel le cambiaría su juguete por los chupetes, lo pusimos en una bolsita muy mona con un lacito, todo  preparado para que lo recogieran. El 24 de diciembre a las 12 de la noche nos tocaron timbre en casa y abrimos la puerta con el niño. Por supuesto de más está decir que se pegó el susto de su vida, al ver en persona a Papá Noel, tan gordo y con esa barba que lleva tan tupida no se le veía casi la cara, pero él todo un campeón cogió sus chupetes y se acercó para que se los llevara, a cambio le dieron una caja enorme con la casa de Mickey Mouse que era lo que él había pedido.

Ahora nos queda la pequeña, que creo que será aún más difícil, porque está mucho más enganchada que su hermano.

He hablado con mamis del cole de mi hijo para que me cuenten sus experiencias y así poder coger ideas nuevas para ir probando, he encontrado muchas formas diferentes, aquí se las dejo detalladas para que vayan probando suerte con alguna de ellas:

  • Una mamá me dijo que a su peque le puso unas gotitas de zumo de limón en la tetina, así cuando se lo puso en la boca le pareció tan ácido que no lo quiso más.
  • Hay otras que me han dicho que les han pegado cosas como arañas de las de goma que se ponen para Halloween o les han hecho una rajita a la tetina y les han puesto bolitas de hilo negro simulando pequeños bichitos que por supuesto los niños al verlos les han dado miedo y los han tirado a la basura.
  • Una me dijo que se lo había puesto debajo de la cama al ratoncito Pérez y a cambio le trajo una muñeca de princesa que quería la peque.

Yo me pondré manos a la obra con algunos de estos consejos para poder quitárselo a mi niña, pero como ya les he dicho anteriormente creo que me costará.

Igualmente cualquiera que sepa algún método que no este que nos lo cuente y así poder hacer mucho más fácil este proceso.

Cúando debo quitar el pañal a mi hij@

 

CONTROL DE ESFÍNTERES: UNA CUESTIÓN MADURATIVA

1. ¿Qué significa “control de esfínteres”?

El control de esfínteres supone el paso de un comportamiento reflejo automático a una conducta voluntaria y controlada. Decimos que no hay control de esfínteres cuando el niño moja la cama durante la noche y / o se moja la ropa durante el día. La mayoría de los niños logran el control diurno entre los dos y los tres años. Hacia los cinco años ha adquirido ya el control nocturno y entre los doce y catorce años únicamente un 2% de los niños permanecen con incontinencia ocasional. Es importante señalar que cualquier situación que produzca tensión o ansiedad puede estorbar o interferir el control de esfínteres y que estos plazos pueden variar de un niño a otro.

2. ¿Cuándo podemos decir que un niño ha alcanzado la madurez suficiente para aprender a controlar esfínteres?

Debemos estar atentos a algunos indicadores:

  • El niño debe ser capaz de permanecer cierto tiempo realizando una tarea y prestando atención a la misma.
  • El niño debe ser capaz de imitar (hacer lo mismo que hacen los mayores, otros niños, los personajes de un cuento…) y obedecer instrucciones simples, como subirse y bajarse el pantalón.
  • El niño debe conocer las palabras clave: pis, caca, mojado, sucio, limpio, pañal, water, orinal…
  • Debe darse cuenta de las sensaciones molestas que ocurren después de orinar o hacer caca (estar “mojado”, “sucio”) y poco a poco ser consciente de lo que se siente antes de: las “ganas” de hacer pis o de hacer caca.
  • El niño es capaz de permanecer un intervalo de 2-3 horas seco (su pipí ya no es un goteo continuo).

3. ¿Cómo podemos ayudar al niño a conseguir el control de esfínteres? Pasos a seguir:

  1. Durante unos días anotaremos las horas en las que el niño suele orinar o hacer caca.
  2. Empezar el programa de entrenamiento QUITÁNDOLE ELPAÑAL y poniéndole en el orinal media hora antes de la que hemos anotado en períodos no superiores a dos horas. NO volver a PONER EL PAÑAL aunque tengamos que estar cambiándole continuamente.
  3. Descubrir las señales del niño: El niño puede dar signos del niño concretos no verbales de que quiere hacer pis (se mueve, cruza las piernas, se lleva las manos al pubis,…) o caca (se pone rojo, se encoge,…) Cuando lo inicie, dígaselo para que se dé cuenta de ello: “(nombre del niño/a), me parece que tienes ganas de hacer caca ahora ¿verdad?”
  4. Establecer una rutina, llevándolo al cuarto de baño a intervalos regulares (empezaremos con intervalos inferiores a 2 horas y progresivamente, cuando hayamos conseguido que haga pis iremos aumentando progresivamente). Acompañarlo junto con alguna lectura, juguete o canción, haciéndole agradable su permanencia en el WC, pero nunca obligándolo. Es importante que los padres acompañen siempre al niño a hacer pipí / caca y le enseñen cómo hacerlo.
  5. Cuando el niño haga pipí o caca en el WC lo celebraremos con una alabanza. Si no, no pasa nada. Pero se puede decir que “otro día” o “la próxima vez “hará caca en el orinal como los niños mayores. Nunca debemos culpabilizar al niño, amenazándolo, riñéndole, comparándolo con hermanos u otros niños o ridiculizándolo por haberse hecho pipí o caca encima. Recordar que cada niño tiene su propio ritmo.
  6. Y por la noche…
  • Una vez conseguido el control durante el día, retiraremos el pañal de la noche ¡Definitivamente!
  • Recordar que es muy importante que los niños se acostumbren a hacer pis siempre antes de acostarse.
  • Es posible que los primeros días no aguante toda la noche seco, en ese caso procuraremos despertarle a media noche, para que haga pis conscientemente en el WC. Si vemos que está mojado, la siguiente noche lo levantaremos un poquito antes.
  • Para ayudarle a controlar el pis durante más tiempo, es conveniente jugar durante el día a soltar y retener el pis varias veces cada vez que vaya al WC.

Otros consejos que facilitarán el control de esfínteres:

  • El entrenamiento en control de esfínteres deberá realizarse siempre en un ambiente relajado, tranquilo y comprensivo, sobre todo cuando ocurra algún “fallo”:
  • Con respecto a los padres, se recomienda hacerlo cuando éstos se encuentren disfrutando de días libres o vacaciones, fuera del estrés del trabajo y con tiempo disponible para el entrenamiento.
  • Con respecto a los niños, es aconsejable hacerlo con la llegada del buen tiempo para evitar posibles catarros si moja la ropa o las sábanas al inicio del entrenamiento.
  • Pondremos al niño ropa fácil de quitar: para evitar “escapes” por no poder llegar a tiempo al WC, será aconsejable ponerle pantalones con elásticos, evitando ropa ajustada, con botones, cinturones o cremalleras.
  • Para facilitar que el niño pueda sentarse a hacer pipí o caca por él mismo se puede utilizar un orinal que disponga de tapa (imitan pequeños WC) o colocar un adaptador en el WC.
  • En definitiva, los padres deben:
  1. SER PACIENTES Y CONSTANTES: mantener una rutina, orden y horarios fijos.
  2. IR PASO A PASO Y NO DESISTIR ANTE LOS FRACASOS.
  3. TOMARSE LA SITUACIÓN CON CALMA Y CON BUEN HUMOR.